Recorrer Vietnam en moto de mano de los Easy Riders

En Vietnam huir del itinerario diseñado para turistas es complicado, aunque viajes por libre, si te mueves en bus, tren o avión.

Por eso, es uno de los países que más mochileros recorren en moto. Los hay que deciden comprar una moto de segunda mano y recorrer el país. La gasolina, como os podéis imaginar, es muy barata, y la libertad total. Vietnam es uno de los países del mundo con más cantidad de motos. De hecho se dice que cada adulto cuenta al menos con una moto. Por eso no es de sorprender que sólo en Ho Chi Minh, por ejemplo, circulen hasta 6 millones de motos cada día. El tráfico es caótico pero hay un orden dentro del caos, y conducen a una velocidad lo bastante moderada como para que no resulte peligroso. Las moto-taxi (xe om) son una de las mejores formas para moverse rápida y económicamente por las ciudades vietnamitas.

No es raro encontrarse en las principales ciudades, con mochileros luciendo carteles colgados del cuello con mensajes del tipo “Vendo moto en perfecto estado. Precio negociable”. Son muchos los turistas que compran una moto a su llegada y la venden una vez recorrido el país.

Pero si no queremos meternos en el lío de la compra-venta también tenemos la opción de alquilar una moto por horas, días o incluso semanas, a precios más que adecuados.

Para aquellos que, o bien no sabemos conducir una moto, o bien no nos atrevemos a conducir en un país como este, seguimos teniendo una muy buena opción para recorrer Vietnam en moto: realizar un tour con los Easy Riders.

Los Easy Riders son un grupo de expertos moteros especializados en realizar tours personalizados para turistas que quieren conocer el auténtico Vietnam. Hay un grupo que es el original, aunque con los años cada vez más moteros se suben al carro de los Easy Riders, aumentando la competencia y el enfado de los auténticos Easy Riders que han visto como otros les “roban” clientes a costa de su fama. En mi caso investigué cuáles eran los auténticos y reservé mi viaje directamente con ellos tras elegir en su web la ruta que me interesaba y ponerme en contacto con ellos a través de su email.

Realizan viajes desde un día hasta un mes o lo que el viajero necesite. El precio es un poco alto si tenemos en cuenta el nivel de vida del país. Unos 65 dólares al día que incluyen: moto, casco, seguro, alojamiento, gasolina y visitas (todo menos la comida, vaya). Pero en mi opinión merece la pena invertir un poco más de dinero y viajar con ellos porque podrás ver cosas que de otra manera son impensables. Además, viajar con ellos es muy seguro, conducen con cuidado, las motos son muy cómodas y están preparados para cargar con las mochilas y protegerlas de la lluvia.

En nuestro caso realizamos una ruta de 4 días desde Dalat hasta Muine atravesando las Central Highlands. Cada viajero va de paquete con un Easy Rider que será tu guía y tu amigo durante todo el trayecto. Comemos juntos, dormimos en los mismos hoteles y cuentas con un vietnamita auténtico al que hacer todas las preguntas que se te pasen por la cabeza. Mi recomendación es realizar este recorrido a la mitad del viaje. De este modo seguro que ya tendrás dudas, preguntas y curiosidades en mente, tras unos días en el país. Y al acabar ya serás un experto en las tradiciones vietnamitas y disfrutarás, aún más si cabe, todo lo que veas, porque ya te lo habrán contado todo.

Durante el trayecto con los Easy Riders pararás en poblados de distintas minorías étnicas, donde los niños vendrán corriendo a saludarte tímidamente, a observarte, a reírse y a jugar contigo. Para ellos somos “seres de otro planeta”, les generamos la misma curiosidad que nos generan a nosotros su estilo de vida y sus costumbres. Recuerdo ir por la carretera atravesando poblados, y que casi antes de pasar por delante de una casa ya haya varios niños saludándote con un “alo”; parecía que nos olían. Alucinante. Entramos en algunas casas. Una de las ventajas de viajar con los Easy Riders es que puedes comunicarte con aquellos que te abren las puertas de sus casas porque cuentas con un “traductor personal”. Eso sí, siempre acabas contestando al mismo tipo de preguntas “¿cuántos años tienes? ¿estás casada? ¿tienes hijos? ¿duele el piercing de la nariz?”. Allí se casan muy jóvenes (según la minoría étnica se casan incluso siendo unos críos) y tienen bastantes hijos. Normalmente los padres trabajan en el bosque o en el campo y los hijos más mayores cuidan de los más pequeños; por lo que no es raro encontrar a un niño de 8 años cuidado de dos niños de 2 o 3 años. Algo impensable en España.

Otras de las cosas que te enseñan los Easy Riders es el campo y el cultivo: frutales de todo tipo, plantaciones de arroz o de café, recogida de miel, fábricas de bambú o de ladrillo, medicina natural, secado de setas… Vietnam es un país que tiene absolutamente todo lo que necesita para subsistir. El clima, la calidad de la tierra y lo buenísimos trabajadores que son los vietnamitas, hace que sea un país mucho más rico de lo que a simple vista pueda parecer.

Los Easy Riders te contarán cosas que no aparecen en la Lonely Planet, vivirás el auténtico Vietnam y sentirás una libertad absoluta viajando por carreteras desiertas rodeadas de paisajes increíbles. Alucinante y 100% recomendable.

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