10 razones para viajar más

Aquí te presento mis 10 razones para viajar más.

1. Cada día será diferente al anterior

Huir de la rutina es uno de los motivos que más me animan a coger la mochila y viajar a cualquier parte. La rutina es aburrida por muy activos que seamos. El despertador, repetir el mismo camino para ir al trabajo, ver siempre las mismas caras… Es verdad que en muchos sentidos necesito una rutina en mi vida. Pero una de las mejores cosas es poder saltármela por unos días y no saber qué me va a deparar el día siguiente, dónde acabaré comiendo, si acabaré perdida en mitad de un gran bazar, o qué será lo próximo en sorprenderme. Ese experimentar cosas nuevas hace que los días de viaje parezcan durar más de 24 horas.

2. Saldrás de tu zona de confort

Salir de nuestra zona de confort para meternos en un territorio desconocido. Eso sí es una aventura. Nos pondremos a prueba a nosotros mismos. ¿Seremos capaces de dormir en un autobús dando botes en plena noche? ¿O escuchando miles y millones de grillos, gallos o la llamada a rezar de una mezquita? ¿Qué tal nos sentará comer una brocheta de bichos a la plancha? ¿Y si nos perdemos al meternos por una calle que no aparece en el mapa? Alejarnos de lo que conocemos nos obligará a experimentar cosas nuevas y a conocernos mejor en circunstancias diferentes y en ocasiones, complicadas.

3. Probarás sabores nuevos

¿Eres de los que siempre desayuna un vaso de leche con cereales, fruta y un café con mucha leche? Está muy bien como inicio de un largo día, pero cuando estás de viaje no siempre puedes conseguir ese desayuno que te activa al 100%. En Asia, por ejemplo, son más de desayunar arroz o noodles. Pues, como dice el refrán, allí donde fueres haz lo que vieres. Por desayunar diferente durante unos días de los 365 que tiene el año no pasa nada. También se puede viajar y conocer mejor un lugar y a su gente, a través de la gastronomía.

¿Que nunca te hubieses imaginado comiendo sapo o rata? ¿Que no eres especialmente fanático del curry? Ok, yo tampoco. Pero ¿cuándo vas a tener la oportunidad de probar esas cosas si no es cuando estás de viaje? No te engañes, la mayoría de restaurantes internacionales que tenemos en España, adaptan sus platos a las costumbres del país. El arroz 3 delicias que sirven los restaurantes chinos españoles poco tiene que ver con el riquísimo arroz que puedes saborear en Pekín. Cuando estamos de viaje lo mejor es dejar atrás los prejuicios y probarlo todo. Si no te gusta no repitas, pero no digas que no antes de darle una oportunidad. Te vas a sorprender en más de una ocasión 😉

4. Conocerás a otra gente

Viajes solo o viajes con amigos siempre conocerás gente nueva, ya sean otros viajeros o locales. Una de las mejores partes de un viaje es pararte a hablar con desconocidos. Algo que pocas veces hacemos en nuestra ciudad. Estando de viaje se hace imprescindible hablar con otras personas para conocer más sobre el lugar y sus costumbres, para intercambiar experiencias, consejos de viaje, etc. Que no pase un día de tu viaje en el que no hables con algún desconocido. Tu viaje será mucho más completo, enriquecedor y divertido.

5. Aprenderás historia y geografía

Los libros están muy bien, pero ¿qué mejor manera de aprender que con la práctica? Coger una bola del mundo, darle la vuelta y poner el dedo en cualquier lugar para elegir próximo destino. No es solo algo divertido, sino que puede llevarnos a lugares que ni conocíamos. Y ya no hablo sólo de países sino de ciudades y pueblos que bien merecen una visita. Por supuesto, una vez en destino aprenderemos muchísimas cosas sobre la historia del país, su religión, sus costumbres… no hay mayor enciclopedia que el mundo entero.

6. Desconectarás de todo

¿Quién no tiene problemas o preocupaciones? Es algo inevitable. Pero tomarnos unas vacaciones de todas esas cosas que nos preocupan es algo necesario y muy sano. Personalmente cuando salgo de viaje dejo todos esos pensamientos encerrados en casa. Estando de viaje tendrás tantas nuevas cosas en las que pensar que te olvidarás del trabajo, de los estudios, de ese vecino ruidoso o del enchufe de la cocina que hace días ha dejado de funcionar. Ya tendrás tiempo de preocuparte cuando vuelvas. Mientras estés de viaje tu mayor preocupación será encontrar un buen sitio donde dormir o comer, y enterarte bien de los horarios de visita a cada monumento. Maravillosa desconexión.

7. Pondrás en práctica tus dotes de negociación

Hay muchos países en los que el regateo es un must. Algo que no practicamos en nuestro día a día, pero a lo que nos tocará enfrentarnos si viajamos a países como Marruecos, Turquía, China y Asia en general. Al principio cuesta pero, como todo, se aprende a base de practicar. Hay gente que odia este tipo de negociación y prefiere pagar un precio fijo y dejarse de rollos. Pero si estamos en una cultura que juega esas normas tendremos que pasar por el aro, así que más nos vale sacar algo positivo de ello. Será nuestra oportunidad de conocer hasta donde somos capaces de llegar para conseguir lo que queremos. Quien sabe si luego podremos aplicar esos aprendizaje a la hora de negociar una subida de sueldo, por ejemplo.

8. Practicarás idiomas

Imprescindible aprender al menos las tres palabras básicas en el idioma de nuestro país de destino: hola, gracias, y por favor. Los locales se sentirán agradecidos de que hayas hecho el esfuerzo de aprender al menos lo básico. Por supuesto, el inglés será nuestro idioma principal de comunicación junto con el idioma internacional (aunque a veces no tanto) de los gestos. Podremos practicar idiomas y mejorar nuestras habilidades para cuando nos toque jugar al taboo o al party. Hacerse entender es uno de los retos más bonitos estando de viaje.

9. Harás algo por primera vez

“Ya que estamos aquí… ¿cómo no vamos a hacerlo?”. Viajar te pondrá en un montón de situaciones nuevas que probar: sobrevolar la Capadoccia en globo, nadar entre tortugas, escalar en el hielo del Perito Moreno, subir andando todas las escaleras de la torre Eiffel, comer cous cous con las manos… Cosas que nunca antes habías hecho y que no tienes excusa para no hacer, sobre todo porque, probablemente, sólo vayas a tener esa oportunidad una vez en la vida. Una de las maravillas de viajar es esa oportunidad de hacer algo por primera vez.

10. Volverás con anécdotas y nuevas experiencias

Serán tan intensos tus días y harás tantas cosas nuevas que volverás cargadito de recuerdos, anécdotas y experiencias nuevas que compartir… además de miles de fotos (espero que no sólo selfies, por favor). Yo, por ejemplo, siempre podré contar como una vez me monté en un tren en marcha en la India con la mochila a la espalda, o como viajé durante más de 8 horas sentada sobre mi mochila en el remolque de un camión en Bolivia, o como conseguí colarme en un restort en una playa de Vietnam. Anécdotas que no olvidaré nunca.

Viajar es lo único que compramos que nos hace más ricos.

Esto son sólo 10 motivos para viajar, pero seguro que tú tienes muchos más. Sea lo que sea que te motive a viajar será importante, así que empecemos con los buenos propósitos de año nuevo y vayamos eligiendo próximos destinos 😉

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